Posts Tagged ‘economía verde’

Por un cambio de modelo energético

Viernes, Enero 15th, 2016

Hoy hemos cambiado el contrato de la luz a Som Energía y ahora con el coche eléctrico los 100km nos salen a 0,7-0,9€ dependiendo de la conducción. Además, nos hemos hecho socios de la cooperativa para contribuir al cambio de modelo ¿te apuntas?

La gran pregunta es siempre la misma ¿os habrá subido mucho la factura de la luz no? y nuestra respuesta siempre es la misma: hemos reducido 7 veces el gasto por km.

Con la electricidad y la eficiencia de los VE el gasto de circulación es de 1 a 2 €/100 km, incluso menos dependiendo de la tarifa eléctrica contratada y del consumo medio (sin impuestos):

Estas son las tres opciones que hemos utilizado y pagado en nuestras facturas a lo largo de las distintas pruebas. El vehículo se ha programado para adaptarse a la mejor hora de carga en función del precio.

ENDESA (contratado hasta junio 2015):
Discriminación horaria en hora valle: 0,081845€/Kw x 13,9 Kw/100km= 1,14€/100km
Tarifa normal: 0,17249€/Kw x 13,9 Kw/100km= 2,4€/100km

HOLALUZ 100% energía verde (contratado desde junio de 2015 hasta enero de 2016)
Discriminación horaria en hora valle: 0,085866€/Kw x 13,9 Kw/100km= 1,19€/100km
Tarifa normal: 0,156921€/Kw x 13,9 Kw/100km= 2,18€/100km

COOPERATIVA SOM ENERGÍA 100% energía verde, posibilidad de ser socio/a – Actualmente
Discriminación horaria en hora supervalle: 0,064€/Kw x 13,9 Kw/100km= 0,89€/100km
Tarifa normal: 0,139€/Kw x 13,9 Kw/100km= 1,9321€/100km

Precios en Som Energía

Precios en Som Energía

Destacar que con Holaluz el servicio ha sido magnífico, hemos dado el salto a Som por el hecho de dar la opción de ser cooperativistas y porque ofrecen tarifa supervalle.

Feria Muévete por el clima

Sábado, Noviembre 28th, 2015

Un día antes del inicio de la Cumbre Mundial del Clima en París, distintos colectivos participamos en una feria donde dar voz a todas las alternativas para un mundo mejor. En colaboración con la AUVE se realizó una exposición de vehículos particulares donde junto a los compañeros de Limonium resolvimos todas las dudas que se nos planteaban.

Perdimos la cuenta de las veces que repetimos la autonomía del coche o el precio de la electricidad por kilómetro. Una vez más, la gente no se podía creer los datos que les dábamos.

MUÉVETE POR EL CLIMA from Valeria Pugliese on Vimeo.

También nos juntamos con el equipo de la Economía del Bien Común como no podía ser de otra forma en un evento por un mundo mejor.

La Unión Europera respalda la Economía del Bien Común

Domingo, Septiembre 20th, 2015

El Comité Económico y Social Europeo ha emitido un dictamen (ver documento completo) sobre la Economía del Bien Común con las siguientes conclusiones y recomendaciones:

“El CESE considera que el modelo de la Economía del Bien Común (EBC) está concebido para incluirse en el marco jurídico europeo y nacional con el fin de avanzar hacia un mercado único europeo a través de una economía más ética basada en los valores europeos y los logros de las políticas de responsabilidad social, creando además sinergias encaminadas a su reforzamiento.

La Economía del Bien Común es un enfoque holístico cuyos conceptos están cerca de los valores fundamentales de la Economía Social, la Economía Circular, la Economía Participativa, la Economía de la Funcionalidad, la Economía Basada en los Recursos y la Economía Azul.

La Economía del Bien común se apoya en las organizaciones de la sociedad civil, las empresas y las universidades, y se considera un modelo viable que refuerza los valores europeos y la cohesión social, a la vez que fomenta un sistema económico responsable. De hecho, la EBC cuenta con el respaldo de más de cien grupos locales, cerca de dos mil empresas y diversas organizaciones sociales.

En consonancia con la Estrategia Europa 2020, propone la transición hacia un «mercado europeo ético» que promoverá la innovación social, elevará la tasa de empleo y será beneficioso para el medio ambiente. El «mercado europeo ético» podrá construirse mediante la aplicación de varias estrategias:

    • Indicadores del bienestar y el desarrollo social más allá del PIB, como el Producto del Bien Común y los Balances del Bien Común.
    • La elaboración de políticas destinadas a reconocer a las empresas que contribuyen en mayor medida al bien común, como la contratación pública ética y la promoción del comercio interior ético.
    • Promover el comercio exterior ético, como la «marca Europa». De esta forma, Europa allanará el camino para obtener un reconocimiento como un mercado ético, y las empresas europeas liderarán el mercado mundial ético y contribuirán a la promoción de los derechos humanos, las normas laborales y la protección del medio ambiente en todo el mundo.
    • Animar a todos los tipos de emprendedores que creen organizaciones con el objetivo de contribuir al bien común.
    • Fomentar el consumo ético y la sensibilización entre los consumidores europeos.
    • Aumentar la diversidad del ecosistema financiero promoviendo redes de bancos éticos y mercados de valores en toda la UE.

El CESE exige a la Comisión Europea que, en el marco de la estrategia renovada de RSE, lleve a cabo un salto cualitativo que recompense –en términos de contratación pública, acceso a los mercados exteriores, ventajas fiscales, etc.– a aquellas empresas que puedan demostrar un mayor rendimiento ético.”

Esta noticia supone un respaldo muy significativo al modelo de la EBC que desde 2012 llevamos apoyan e impulsando.

    La revista Buceadores se hace eco de la Economía del Bien Común

    Lunes, Febrero 24th, 2014

    En su número de febrero, la revista Buceadores se hace eco de la contribución de Oceanográfica al impulso de la Economía del Bien Común. Desde luego estamos convencidos de que el mundo del buceo tiene mucho que aportar a esta propuesta de modelo económico porque precisamente las empresas de buceo impulsan un  modelo de economía basada en el disfrute sostenible de los recursos.

    Animamos a las empresas ligadas al mundo del submarinismo a sumergirse en esta propuesta que tiene mucho que aportarles: www.economia-del-bien-comun.org, www.oceanografica.com/esposible

    Oceanográfica una de las dos empresas canarias a la cabeza de la aplicación de la Economía del Bien Común en España

    Viernes, Diciembre 6th, 2013
    • Dos empresas canarias, han sido pioneras en España en auditarse respecto a su contribución al bien común.
    • Representan un fuerte compromiso por aportar soluciones reales a la situación económica actual. Con ello quieren demostrar que otra economía es posible y que hay ejemplos para el cambio.
    • 1451 empresas simpatizantes apoyan internacionalmente este movimiento que crece a gran velocidad. En España donde ya hay una decena de empresas con el Balance del Bien Común, fase previa a la auditoría se espera que este número crezca antes de finalizar el año.

    La Federación Española de Economía del Bien Común, reconoce a dos empresas canarias, como las pioneras en auditarse oficialmente como empresas del Bien Común. Oceanográfica, compañía especializada en la divulgación, educación y ciencia y Limonium Canarias que se dedica a la aventura y Medio Ambiente, han sido pioneras en España.  Con 787 puntos y 764 sobre 1000, respectivamente, Oceanográfica y Limonium Canarias representan un fuerte compromiso por aportar soluciones reales a la situación económica actual. Otras 10 empresas han elaborado sus balances y están en fase de verificación.

    Las organizaciones que optan por este modelo, quieren demostrar que otra economía es posible y que hay ejemplos para el cambio. Este es un modelo eminentemente práctico ideado por el austriaco Christian Felber con la misión de contribuir a un mundo más justo. Con este objetivo se ha desarrollado un método que evalúa y mide la contribución de las empresas al bien común para que, aquellas que aportan positivamente al bien común sean premiadas por los consumidores, autoridades y otros grupos de interés, recibiendo ventajas fiscales y prioridades en la compra publica, pudiendo así ser mas competitivas frente a las que no respetan el medio ambiente, tratan a sus trabajadores injustamente y solo ven el provecho económico propio como único objetivo.

    En este  sistema se plantea que son tan importante los beneficios económicos, como  el respeto del medioambiente, la dignidad de las personas, la justicia social, la solidaridad o el fomento de la democracia y la transparencia.

    El instrumento, para las empresas, es el balance del bien común, en el que se evalúan 17 indicadores mediante una matriz que suma un total de 1.000 puntos. Este balance puede aplicarse en tres niveles, el primero es realizarlo internamente, el segundo mediante una evaluación en grupo y el último y, más complejo, mediante una auditoría externa.

    “A muchas empresas les importa saber por qué están haciendo lo que están haciendo y formar parte de un sistema que tenga sentido, no de uno que vaya en contra de nuestra ética. Se sienten responsables de contribuir a una economía al servicio del ser humano. El balance del bien común es para ellos un instrumento de desarrollo organizativo. En la plataforma en la que operan, las empresas se prestan ayuda entre sí, incluida la financiera. Atraen a mano de obra ética y a clientes éticos” asegura el portavoz del grupo de trabajo de empresas en la Economía del Bien Común.

    El siguiente paso lo debe dar la administración, fomentando la contratación y disminuyendo la carga impositiva a aquellas empresas que acrediten un mayor nivel de Bien Común. Se deben priorizar criterios del Bien Común frente a criterios exclusivamente monetarios que conllevan mayores costes sociales, ambientales o acciones meramente especulativas.

    Las empresas sin beneficios se mueren pero hay que entender que las empresas no solamente viven para respirar, sino que respiran para hacer algo positivo para el mundo, algo que tenga sentido. Ese algo positivo para el mundo lo llamamos “Bien Común” y medir esa contribución es, además del un  cambio organizacional, un gesto moral, ético.

    Grupo de Economía del Bien Común de Gran Canaria celebrando el resultado de las auditorías

    Datos de interés:

    • Año de la primera auditoría (a nivel mundial): 2011
    • Países con empresas auditadas: Austria, Alemania, Italia del norte, España y Suiza.
    • Número total de empresas simpatizantes: 1.451
    • Puntuación media de las empresas auditadas: 550

    Más información en: www.oceanografica.com/esposible

    Conferencia en el grado de turismo de la ULPGC

    Viernes, Noviembre 15th, 2013

    La Facultad de Económicas nos invita a dar una ponencia sobre el potencial del medio marino en el marco de la asignatura Turismo y Desarrollo Sostenible. Es la primera de un ciclo de conferencias donde participarán también profesores de la Facultad de Ciencias del Mar y otros compañeros de empresas como Limonium Canarias.

    La conferencia ha tenido lugar hoy a las 8:00 a cargo de Arturo Boyra y se ha basado en el potencial que ofrecen los fondos marinos canarios como atributo atractivo para el turismo de buceo. También se ha incidido en las oportunidades que presenta la Economía del Bien Común en este ámbito.

    LA ECONOMÍA DEL BIEN COMÚN LLEGA A CANARIAS

    Jueves, Febrero 21st, 2013

    En la tarde de hoy jueves 21/02/13 se presenta a las 20:00h en el Club Prensa Canaria (c/León y Castillo nº 39, bajo) la Economía del Bien Común (EBC), el revolucionario modelo económico liderado y presentado por el economista austriaco Christian Felber y que en la actualidad acoge a más de 900 empresas alrededor del mundo.

    La ponencia está coordinada por el Grupo de Economía del Bien Común (EBC) de Gran Canaria y será llevada a cabo por:

    • María Oliva – Coordinación del Grupo EBC Gran Canaria
    • Matías González – Profesor de Economía de la ULPGC
    • Óscar Martí – Miembro de EBC Barcelona
    • Arturo Boyra – empresas por la EBC en Gran Canaria

    ¿Qué es la EBC?

    Se trata de un sistema económico alternativo completo, los fundamentos habían sido desarrollados por el Sr. Felber en  el libro “Nuevos valores para la economía” (Deuticke, 2008) y más tarde pulidos por un, cada día mayor, círculo de empresarios. El fin es escapar de la discusión estéril: “Quien está contra el capitalismo, está con el comunismo” y ofrecer un camino concreto y viable para el futuro. 200 empresas pioneras aplicarán el corazón del modelo, el Balance del Bien Común. El movimiento crece globalmente en cada día más ramas de actuación. 31 “Campos de energía” (grupos de apoyo local) se han fundado hasta la fecha en Austria, Alemania, Italia, Suiza, Liechtenstein, España, Argentina y Honduras.

    ¿Cuáles son los 20 puntos centrales de la EBC?

    1. La economía del bien común se basa en los mismos valores que hacen florecer nuestras relaciones: confianza, cooperación, aprecio, democracia, solidaridad. Según recientes investigaciones científicas conseguir buenas relaciones es la mayor fuente de motivación y felicidad de los seres humanos.

    2. El marco legal económico experimenta un giro radical, cambiando las reglas del juego de afán de lucro y competencia por cooperación y contribución al bien común: Empresas que practican la cooperación serán recompensadas. En cambio, el comportamiento competitivo conlleva desventajas.

    3. El éxito económico no es medido por indicadores monetarios como el beneficio financiero o el BIP, sino con el balance del bien común (a nivel de empresas) y el producto del bien común (a nivel de sistema). El balance del bien común se convierte en el balance principal de todas las empresas. Cuanto más social, ecológica, democrática y solidaria sea la actividad, mejores serán los resultados del balance del bien común alcanzados. Mejorando el balance del bien común de las empresas en una economía nacional, mejorará el producto del bien común.

    4. Las empresas con buenos balances del bien común disfrutarán de ventajas legales: tasas de impuestos reducidas, aranceles ventajosos, créditos baratos, privilegios en compra pública y a la hora de reparto de programas de investigación, etc. La entrada en el mercado se verá, por tanto, menos favorecida para actores no-éticos, indecentes y no ecológicos.

    5. El balance financiero será el balance secundario. El beneficio financiero pasa de ser fin a ser medio. Éste sirve sólo para aumentar el ‘nuevo’ fin empresarial: Aportación al bien común. Los excedentes del balance financiero deberán utilizarse para: inversiones con plusvalía social y ecológica, devolución de créditos, depósitos en reservas limitadas, bonificación a los empleados de forma restringida, así como créditos sin intereses a empresas cooperadoras. No se utilizarán los excedentes para bonificar a personas que no trabajan en la empresa, adquisición hostil de otras empresas, inversión en mercados financieros (éstos dejarán de existir), o aportaciones a partidos políticos. En contrapartida, el impuesto sobre el beneficio empresarial será eliminado.

    6. Como el beneficio financiero es ahora un medio, y deja de ser un fin, las empresas pueden esforzarse hacia su tamaño óptimo. No tienen que temer ser adquiridas, o sentirse obligadas a crecer para ser más grandes, más fuertes o con mayores beneficios.

    7. Existiendo la posibilidad de aspirar sin miedo al tamaño óptimo, habrá muchas empresas pequeñas en todas las ramas. Como no tienen que crecer más, les será más fácil cooperar y practicar la solidaridad. Se pueden ayudar mutuamente con conocimientos, tecnología, encargos, personal o créditos sin interés. Serán recompensadas con resultados del balance del bien común positivos.

    8. Las diferencias de ingresos y patrimonios serán limitadas: Ingresos máximos de, por ejemplo, 20 veces el salario mínimo. Propiedades que no excederán, por ejemplo, los 10 millones de euros, el derecho de cesión y herencia 500.000 euros por persona, en empresas familiares a 10 millones de euros por hijo. El excedente sobre estos límites serán repartidos a través de un “fondo de generaciones” como “Dote democrático” a las siguientes generaciones: igualdad de capital inicial significa mayor igualdad de oportunidades. (Los márgenes exactos deberán ser definidos democráticamente en una asamblea económica)

    9. En grandes empresas a partir de un elevado número de empleados (por ejemplo, más de 250) los derechos de decisión y propiedad pasan parcial y progresivamente a los empleados y ciudadanos. La población podrá ser representada directamente a través de “parlamentos económicos regionales”. El gobierno no posee derecho decisorio o de intervención en empresas públicas.

    10. Esto es igualmente válido para los bienes democráticos, la tercera categoría de propiedad, junto a una mayoría de pequeños y medianos empresarios y grandes empresas de propiedad mixta. Por bienes democráticos entendemos instituciones económicas públicas en campos de enseñanza, salud, acción social, movilidad, energía, o comunicación: la infraestructura básica.

    11. Un bien democrático importante es el banco democrático. Éste sirve, como todas las empresas, al bien común y, como todos ellos, controlado por la ciudadanía soberana y no por el gobierno. Sus servicios consisten en depósitos de ahorro garantizados, cuentas corrientes gratuitas, créditos de interés reducido y créditos de riesgo con plusvalía social y ecológica. El Estado se financia primordialmente a través de créditos sin interés del Banco Central. El Banco Central obtiene el derecho exclusivo de la creación de dinero y efectúa las transacciones de capitales internacionales para impedir evasión fiscal. Los mercados financieros en la forma actual ya no existen.

    12. Siguiendo la propuesta de John Maynard Keynes del 1944, se establece una cooperación monetaria global a base de una unidad de calculación (p. ej. “globo”, “terra”) para el comercio internacional. A nivel local, monedas regionales pueden complementar la moneda nacional. Para protegerse de la competencia injusta, la UE inicia una zona de comercio justo (Zona del Bien Común) con estándares armonizados o con tarifas aduaneras correlacionadas con el resultado del BBC de la empresa productora. A largo plazo, la meta es una Zona del Bien Común en la ONU.

    13. A la naturaleza se le concede un valor propio por lo cual no puede transformarse en propiedad privada. Quien necesite un pedazo de tierra para vivir, agricultura o comercio, se le cede una superficie limitada de forma gratuita o pagando una tasa de utilización. El uso de la tierra está condicionado a criterios ecológicos y al uso concreto. Esto será el final de la especulación inmobiliaria, y en contrapartida, se anula el impuesto sobre el terreno.

    14. El crecimiento económico deja de ser un fin. Un nuevo objetivo será la reducción de la huella ecológica de personas privadas, empresas y naciones, hacia un nivel globalmente sostenible y justo. El imperativo categórico de Kant será extendido a la dimensión ecológica. Nuestra libertad de elegir un estilo de vida determinado encuentra su fin cuando limita la libertad de otros de elegir el mismo estilo de vida o por lo menos llevar una vida en dignidad. Personas privadas y empresas serán incentivadas para medir su huella ecológica y reducirla a un nivel globalmente sostenible y justo.

    15. El horario de trabajo retribuido se verá reducido escalonadamente hacia la marca, deseada por mayoría, de 30 a 33 horas semanales. De este modo queda tiempo libre para otros tres campos de trabajo de gran importancia: trabajo de relaciones y cuidados (niños, enfermos, ancianos), trabajo de crecimiento personal (desarrollo de la personalidad, arte, jardín, ocio), trabajo en la política y actividades públicas. Como consecuencia de este reparto más equilibrado entre las distintas actividades, el estilo de vida se hará más suficiente, menos consumidor, y más sostenible.

    16. Cada décimo año en la profesión es un “año sabático” que será financiado a través de un salario mínimo incondicional. Las personas pueden hacer en este tiempo lo que quieran. Esta medida descarga el mercado de trabajo en un diez por ciento de la tasa de desempleo en la Unión Europea.

    17. La democracia representativa será completada por la democracia directa y la democracia participativa. La ciudadanía soberana debería poder controlar y corregir su representación, decretar leyes por sí misma, modificar la constitución y poder controlar las infraestructuras de abastecimiento: ferrocarril, energía, agua, correos, bancos. En una democracia real son idénticos los intereses de los representantes y los de la ciudadanía soberana.

    18. Todos los puntos angulares deberán madurarse a través de discusiones intensas en un amplio proceso de bases, antes de que se conviertan en leyes elaboradas por una asamblea económica directamente elegida; su resultado se votará democráticamente por la ciudadanía soberana. Lo que sea aceptado, se introducirá en la constitución y sólo podrá volverse a cambiar con el respaldo de la ciudadanía soberana. Aparte de la asamblea económica del bien común puede haber otras convenciones para profundizar la democracia: asamblea para la educación, asamblea para los medios de comunicación o una asamblea para el desarrollo de la democracia.

    19. Para afianzar en los niños los valores de la economía del bien común y poderlos practicar, el sistema de educación debería estar orientado igualmente hacia el bien común. Esto requiere otra forma de enseñanza y otros contenidos, como por ejemplo: emocionología, ética, comunicación, educación democrática, experiencia de la naturaleza y sensibilización corporal.

    20. Debido a que en la economía del bien común, el éxito empresarial posee un significado muy diferente al que actualmente recibe, se demandan otras competencias de gestión. Las empresas ya no buscan a los gerentes más duros y ejecutivos de la “eficiencia cuantitativa”, sino a los más responsables y socialmente competentes, los más empáticos y sensibles que consideran la co-determinación como una oportunidad y un beneficio para todos.

    En resumen, la economía del bien común no es ni el mejor de los modelos económicos ni el final de una historia, sólo el paso siguiente hacia un futuro más sostenible, justo y democrático. Se trata de un proceso participativo, de desarrollo abierto que busca sinergia en procesos similares como: economía solidaria, economía social, movimiento de bienes comunes, economía del post-crecimiento o democracia económica. Juntando sus esfuerzos, una gran cantidad de personas y actores son capaces de crear algo fundamentalmente nuevo. Por ello, todas las personas, empresas y comunidades están invitadas a participar en la reconstrucción de la economía hacia el bien común.